Significativamente, los “atuendos” mágico-religiosos de la tradición de los antiguos y ya desaparecidos araucanos de la zona centro-sur y sur de Chile guardan relación con la tradición de los Buttnmandl del sur de Alemania, específicamente del valle de Berchtesgaden.
¿Se trata de una coincidencia, de una casualidad? O bien, ¿existió una ignota relación entre ambas regiones?
Los “atuendos” de los araucanos se caracterizan por constituir una especie de indumentaria de paja que cubre todo el cuerpo. Lo mismo acontece con los Buttnmandl. Y al igual que en las representaciones de los araucanos, algunos de los Buttnmandl poseen cuernos. En este sentido, y en relación con el simbolismo de éstos en la tradición precristiana, el profesor Roberto Rengifo ha señalado que los cuernos han sido símbolos de dioses y héroes.
Resulta llamativo constatar que estas representaciones araucanas portaban kollón o máscaras caracterizadas en su gran mayoría por la barba y los bigotes, factores raciales ajenos a las poblaciones indígenas de origen protomongoloide y mongoloide procedentes de Asia.
He aquí nuevamente –aunque sea de modo indirecto– la evidencia de una población absolutamente distinta a los indígenas, hecho que de modo necesario debe replantear los dogmas de la historiografía oficial en torno al origen del hombre americano, los estadios de desarrollo cultural y la cronología del poblamiento.
Esta semejanza permite vislumbrar una remota relación entre los Andes y los Alpes, cadenas montañosas sagradas en las tradiciones del sustrato dolicocéfalo primordial de ambas regiones.
Noticiero Ufológico Autónomo (NOUFA). Número 111. [Santiago de Chile] Mayo de 2026.




